AMY REID
La ciudad alemana de Frankfurt ha dado al mundo dos grandes maravillas. Las salchichas y Amy Reid. Nuestra chica de hoy vivió los primeros once años de su vida en esta localidad germana, y aunque emigró con sus padres a Las Vegas a temprana edad, fue tiempo suficiente como para que aún hoy domine a la perfección el idioma. A pesar de todo, no se siente cómoda hablándolo, y ha llegado a declarar que prefiere que no se lo pidan. A saber porqué.
Ya en Estados Unidos, estudió un par de años ingeniería mecánica, y luego se trasladó a Los Angeles, donde trabajó para una empresa farmacéutica. Pero resultaba evidente que con un cuerpazo así su futuro no estaba apretando tuercas ni vendiendo aspirinas.
Así se lo hizo ver un novio que Amy tenía por esa época. El afortunado que se comía todo eso era plenamente consciente de que tenía para sí un manjar de dioses, y por alguna razón, su espíritu altruista y generoso le llevó a compartir su regalo con el resto de la humanidad. “Más gente debería ver tus tetas” fue lo que le dijo. Y así comenzó su carrera en el modelaje erótico.
Este benefactor de la humanidad permitió que miles de hombres pudieran gozar del probablemente, más perfecto par de tetas sobre la faz de la tierra, a través de revistas como Cheri, Club o High Society. Lo que quizá no tenía previsto es que a su chica eso de mostrarse desnuda delante de una cámara le entusiasmase tanto.
Con 20 años Amy se estrenaba en el hardcore bajo el espantoso nombre de Devin Valencia. Afortunadamente, tan solo realizó algunos trabajos bajo este alias y hoy en día es conocida como Amy Reid por todo el mundo.
Su carrera ya comenzó apuntando alto y no ha decepcionado los pronósticos que se hacían sobre ella, pero en 4 años desde su debut, ha pasado por mil vicisitudes. Ha tenido etapas exclusivamente lésbicas, retiradas temporales, otras etapas en que sólo rodaba con condón por temor a las ETS, y su personalidad siempre ha sido objeto de controversia.
El punto álgido, probablemente, lo alcanzó durante la celebración de los AVN del 2008, en los que se lió a puñetazos con otra actriz famosa, Alektra Blue. A pesar de ser menudita, Amy debe gastarse una mala leche considerable, puesto que el resultado de tan estimulante espectáculo se zanjó con una uña rota para Amy y una nariz partida para Alektra.
Poco antes, Amy había firmado un contrato en exclusiva multianual con Third Degree, convirtiéndose en la primera chica de contrato de la compañía. Sin embargo su vinculación no duró más de 5 meses. Es de suponer que las cosas no debieron ir muy bien en ese periodo, y quizás el hecho de que Pat Myne, director de la compañía, fuese pareja de Alektra Blue, tuvo algo que ver en tan pintoresco episodio. Tal vez las rencillas arrancaban de ahí.
Son muchos los que dicen que Amy Reid tiene aires de primadonna. Cosa que ella niega, por supuesto, pero la realidad es que siempre ha sido consciente de que su cuerpo era una de los mejores del negocio y así se ha cotizado. Ya hace 3 años cobraba 2000 dólares por escena (un caché más elevado que el de la mayoría de sus compañeras) y por un anal ha llegado a pedir más del doble de esa cantidad. Unos piensan que va de diva, pero otros lo pagan con gusto porque saben que Amy Reid es de esas pocas chicas cuya imagen en una carátula vende un DVD.
Sea como fuere, esta mujer, cuyo cuerpo parece esculpido por los dioses, se ha ganado un nombre entre las estrellas emergentes del panorama mundial. Ella continúa labrándose una reputación en el mundo del porno, mientras que, en su vida normal trata de comportarse como cualquier chica de su edad. Bueno, como cualquiera tal vez no…En realidad pocas reconocerían abiertamente gastar verdaderas fortunas en maquillaje, ser incapaces de sacrificarse por amor y que lo primero que miran de un tío es el paquete. Pero Amy lo hace.
Porque yo lo valgo.