SAVANNAH
Llegar y besar el santo. Con unos pocos títulos en su haber, la rubia, volátil y ligera Savannah se aupó al pedestal de la fama. Su look de cabellera lacia, muslos dorados, morritos insinuantes y mirada de colegiala cautivó a los chicos de la revista Adult Video News, que en un alarde de miopía le concedió el galardón de mejor actriz de 1991, un premio a todas luces inmerecido.
No refutamos su plástica ni que está bien constituida, aunque sus encantos pectorales han sido mejorados por la silicona, pero ¡¡dramáticamente es un cero a la izquierda!! Es la reina de la inexpresividad, por debajo en el ranking de Kasha, eso sí. Ni tan siquiera John Leslie ha conseguido de ella una interpretación decorosa en “Como los ángeles”. Donde como desagravio sostiene un meneo con Peter North más lustroso de lo habitual.
Lo cierto es que Savannah tiene un físico sugerente, un dulce cuerpo, gasta aires de inocente que no ingenua picarona por momentos (el flash de verla con trenzas y piruleta activará la líbido de sus exégetas pero es rematadamente cursi), aunque lo de que "su cuerpo roza lo utópico", como proclaman algunos exaltados cronistas yankis, que no ocultan su condición de irredentos pajilleros, clama al cielo. Utilizando un símil alimenticio diríamos que es una suerte de yogurt desnatado. Es irrefutable, empero, que, junto a la (felizmente) "descatalogada" Kasha, es de una sosería de un aburrido que mata. Tiene una risa tonta insufrible, y es una pavisosa sin remedio. Tan sólo brilla en los toqueteos lésbicos con Jeanna Fine en “Juicios orales” y poco más. Se nota que le gusta más "el pescado" que "la carne". No en vano debutó en 1990 en un vídeo de señoritas. Antes que el sorbete masculino prefiere el cunnilingus femenino. Lamer coños le encanta. Y se percibe.
Hablar de Savannah en términos de hardeuse salvaje, aguerrida, potente (tetas al margen, naturalmente) es faltar a la verdad de las imágenes. Y no sólo eso, sino que algunos extraviados estudiosos del X (¡Yankis por supuesto!) perjuran que es la encarnación de la siempre añorada Traci Lords. ¡¡Por favor, un poco de seriedad y rigor!! Como blasfemo motivo aducen que ha interpretado la continuación de “New wave hookers”, film donde se daban cita las dos últimas diosas del sexo, Traci Lords y Ginger Lynn, siempre emuladas, nunca superadas. Por añadidura gasta fama de devoradora de hombres. Al menos en la intimidad. El sexo y la música (o los músicos) son sus dos pasiones. La alianza sexo y rock and roll tiene en ella briosos exponentes. Entre la nómina de amantes reconocidos, de rockeros que se ha trajinado la moza disponemos de Gregg Allman, líder del grupo Allman Brothers Band, con el que vivió el sueño de toda gruppie (asistir a conciertos y frecuentar la cama del ídolo), Billy Idol ("un auténtico maníaco sexual", Savannah dixit) Stephen Pearcy, Vince Neil y, sobre todo, y por ello es conocida, de Axl Rose, cantante del conjunto de rock duro Guns´n´Roses, idolillo de nada de quien sentenció que es "un arrogante y que su cerebro es más diminuto que su polla" (sic); amén de Slash, guitarrista del mismo grupo, que estaba loco por ella… hasta que la abandonó para casarse con otra; algo que le sentó fatal a Savannah, que despotrica del rockero todo lo que puede y más.
Al parecer, Savannah es de una voracidad notable… en privado, insistimos, ya que en pantalla deviene displicente, renuente. Mucho mohín, mucha posturita, mucho gesto pero sus performances sexuales no se retienen en el recuerdo. Para ella su dedicación a la pornografía es vocacional. Pero no se nota. No le motiva únicamente el incentivo pecuniario. "Disfruto con el sexo. Follar delante de una cámara me estimula y excita. Hay que disfrutar el sexo a tope, con plena libertad, sin trabas y sin prejuicios". Toda una declaración de principios. Le gustan los tíos macizos y las féminas con garra. Aunque el hecho de que su preferido para follar sea Randy West no lo demuestra. Entre la lista de elegidos destacan TT Boy, Randy Spears y Jon Dough.
Reconociendo, y no nos duelen prendas, que Savannah es una señora estupenda, pero sin sobresalir en un mundo donde abundan las mujeres de rompe y rasga, nos deja atónitos su rauda ascensión a la fama. Con cuatro títulos como bagaje se labra un estatuto de estrella. Firma un contrato en exclusiva con Vivid Video e impone sus condiciones. Se adecua la perfección a la normativa light manufacturada por Paul Thomas. Las cláusulas contractuales son taxativas: nada de sexo anal ni de doble penetración, escasos numeritos de trío (para así valorizar los vídeos que los incorporan), elige a sus partenaires (excluye a tipos como Jamie Gillis o Ron Jeremy)... Sus exigencias son cada vez mayores. Se convierte en una diosa. Y se endiosa. A causa de sus caprichos su cotización cae en picado. Su personalidad es inestable, su carácter voluble. Y se le acusa de ser poco profesional. Su período de gloria es efímero. Su techo cualitativo es la serie "Bajo juramento". Vivid harta de sus informalidades (llega tarde a los rodajes, se esfuma sin dar señales de vida…) le rescinde el contrato. Su desidia laboral, que le hace peder un suculento contrato como striptease en un afamado local de New York, corre pareja a su desinterés, afasia jodedora. Sus desplantes tienen como final su deserción -¿Obligada?- como hardeuse. Ha desaparecido de circulación. Vetada por Vivid, roto su compromiso con Slash, nada se sabe de ella, aunque estuvo presente en la última edición de los premiso, otorgados por la revista Adult Video News...para desaparecer justo en el instante en que se requería su presencia en el estrado. Los rumores acerca de su retirada cobran visos de realidad. Algunos lo lamentarán. Otros no. Su reinado ha sido breve. Afortunadamente.
RAMON F. GARCIA
FILMOGRAFÍA SELECCIONADA:
-Serie "Bajo juramento" (“En defensa de la muy p…”, “Juicios orales”, “Calentando a sus señorías”, y “El ver.erecto final”), en VIDEOGRUPS.
-“Savannah, rubia y dorada”, “Cinderella”, “Huyendo de ti”, “Raquel y Savannah”, “El calor de la pasión”, “Savannah & Sondra”, en SERENNA.
-“Hurts so Good”, en TOP CLUB.
- “Como los ángeles”, en IVS