Texto y fotos: Antonio Graell
Que las búsquedas de porno en Internet se hayan visto superadas por el uso de las redes sociales tipo Facebook no es la primera vez que sucede, pero si la primera vez que no es un hecho puntual y la verdad, no se por donde tomar algo así, sería muy fácil hablar de razones ligadas a censuras y conspiraciones reaccionarias o incluso hacer una burla sobre el hecho de que mal vamos si preferimos el “cotilleo” al sexo, pero sinceramente dudo que esas sean razones de peso y mucho menos las únicas. Más bien creo que el verdadero motivo es un cúmulo de razones muy diversas y hasta cierto punto, lógicas.
La más importante, aunque parezca lo contrario, es que mucho de ese contenido “porno” que se busca constantemente por la red es realmente erótico y si bien las redes sociales te masacran con prohibiciones sobre el tipo de imágenes que subes a tus perfiles (MySpace ha llegado a censurar la portada de libros por algo tan banal como que se vea un pecho), tampoco es menos veraz que son un lugar ideal para encontrar cierto contenido realmente tórrido, aunque, evidentemente, nada procaz y lo más importante, no es nada difícil entrar en contacto con actrices y actores del sector del porno, eso si, tan solo de manera virtual y no esperes ser nadie especial, en un listado con más de un millar de nombres raramente alguien destaca.
A esto, que puede parecer una tontería, le sumas la facilidad para comunicarte con ciertos grupos de manera rápida sin tener que llamar ó escribir un mail, que a la hora de usar las redes sociales no hay un desequilibrio tan notorio entre hombres y mujeres como a la hora de buscar porno y el resultado sale solo, el porno pierde su soberanía como lo más buscado en Internet.
Pero en el fondo me crea cierto temor que el porno haya dejado de ser lo más buscado de la Red, en Internet tendemos a buscar esas cosas que no podemos tener en la vida real por los motivos que sean y el sexo virtual siempre ha sido la más buscada, básicamente para masturbarse mientras se sueña con esa orgía salvaje que estamos viendo, pero en la que nunca nos atreveremos a participar por poner un ejemplo, por eso, que esas fantasías se vean desplazadas por los “patios de cotillas” como Facebook o Tuenti cuando no somos capaces de saludar a nuestros propios vecinos, que viven en la puerta de al lado y de los que muchas veces no sabemos ni su nombre, es algo que me hace pensar.
Por que si hay personas que se han enganchado al porno en Internet, dejando de lado el sexo real, ¿Qué pasará si se hace lo mismo con las relaciones sociales? En fin, esperemos que eso no suceda y no nos convirtamos en unos Morlocks incapaces de salir de nuestras viviendas ó de comunicarnos sin usar un ordenador para ello.
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